Espacio

Google prueba Suncatcher y lleva sus chips de IA al espacio

Google lanza en un cohete de SpaceX la primera prueba espacial de Project Suncatcher, un satélite con chips de IA TPU; el objetivo: centros de datos en órbita.

Respuesta breve

Google lanza un satélite experimental para comprobar si sus chips de IA funcionan en las condiciones extremas del espacio. Quiere saber si los centros de datos en órbita, con abundante energía solar, podrían algún día asumir grandes cargas de trabajo de IA. La empresa subraya que es un programa de investigación plurianual y aún no un producto.

Lo más destacado

  • Google lanza su primer satélite experimental con chips de IA TPU; el objetivo es construir una infraestructura de IA escalable en órbita.
  • Según la información disponible, el hardware resistió las pruebas de vibración del lanzamiento y de radiación mejor de lo esperado.
  • La refrigeración se perfila como el mayor obstáculo técnico del proyecto.
  • Google afirma que el proyecto tardará años en llegar a la fase de «producto».
Un cohete despegando hacia el cielo y dejando estelas de humo
Foto: Forest Katsch / Pexels

4 min de lectura

Google lanza el primer satélite de Suncatcher, el proyecto «moonshot» en el que lleva años trabajando para probar chips de IA en el espacio. Según Ars Technica, el satélite, llamado MVP, se pondrá en órbita el 1 de octubre en la misión de viaje compartido Transporter-18 de SpaceX. El satélite tiene el tamaño de un frigorífico y lleva cuatro chips de IA TPU desarrollados por la propia Google.

¿Por qué un centro de datos en órbita?

Según la propia explicación de Google, los satélites en órbita terrestre baja pueden recibir luz solar de forma casi ininterrumpida, lo que supone generar hasta ocho veces más energía solar que los paneles en tierra. En el futuro, la empresa aspira a conectar varios grupos de satélites mediante enlaces láser de gran ancho de banda para procesar cargas de trabajo de IA más grandes en órbita.

¿A qué pruebas se enfrentará el satélite en el espacio?

Según Ars Technica, el lanzamiento de un cohete dura unos 10 minutos, durante los cuales el vehículo soporta diez veces la fuerza de la gravedad y algunos componentes, como los chips, entre cincuenta y cien veces. Google simuló estas vibraciones en tierra sacudiendo el satélite a lo largo de tres ejes y comprobó que el hardware resistía.

Para la prueba de radiación, según Google, el equipo probó las TPU en funcionamiento en una instalación de haces de protones del Crocker Nuclear Laboratory de UC Davis. Las TPU Trillium resistieron más que la dosis total de radiación que recibirían durante una misión espacial de cinco años.

La refrigeración, el mayor obstáculo del proyecto

Como en el espacio no hay flujo de aire, el calor solo puede disiparse mediante radiadores. Según informa Ars Technica, la solución de Google utiliza un «material de interfaz térmica» flexible que conecta los chips a un radiador a través de tubos de calor de aluminio y cobre. En el vuelo de prueba, las TPU solo podrán funcionar en ráfagas cortas de 15 minutos antes de detenerse para que los radiadores se pongan al día.

¿Cómo se conectarán los satélites entre sí?

Según Google, los futuros diseños de satélites llevarán decenas de chips TPU y orbitarán la Tierra en grupos. Para mantener el ancho de banda, cada satélite debe conocer en todo momento su propia posición y su ubicación respecto a sus vecinos; esta comunicación se realizará mediante láseres. Google compara la precisión necesaria con «acertar a un blanco del tamaño de una moneda desde kilómetros de distancia mientras ambos se mueven». Como los sistemas actuales de comunicación láser están diseñados para largas distancias con poco ancho de banda, esto exige una precisión mucho mayor.

La idea de los centros de datos orbitales no es exclusiva de Google. Según informa Ars Technica, figuras como Elon Musk y Jeff Bezos también han propuesto la infraestructura de IA en órbita como alternativa a los centros de datos terrestres, que se han vuelto polémicos por sus problemas de energía y refrigeración. El experimento de Google es uno de los primeros pasos concretos para llevar este debate del laboratorio a datos reales del espacio.

¿Qué significa esto para las empresas?

Suncatcher todavía no es un producto, sino un programa de investigación plurianual; la propia Google afirma que tardará años en pasar de «proyecto» a «producto». Para las empresas que invierten en centros de datos o planifican capacidad en la nube, el mensaje clave es que las grandes tecnológicas buscan alternativas a una infraestructura de IA limitada por la energía, una búsqueda que podría afectar a medio plazo a los precios de la capacidad y a las prioridades de inversión.

A corto plazo, los equipos de tecnología e infraestructura no necesitan esperar a los centros de datos orbitales; lo que realmente conviene vigilar es qué dirección toman las grandes empresas de nube a la hora de ubicar sus centros de datos debido a las limitaciones energéticas.

  • Los centros de datos orbitales todavía no son un producto comercial; es importante gestionar las expectativas de cara a la segunda prueba que Google tiene prevista para 2027.
  • Crece la búsqueda de centros de datos no limitados por la energía; conviene seguir esta tendencia en las decisiones de capacidad e inversión.
  • La combinación que hace Google de su propio chip con una plataforma de satélite comercial estándar (Planet Labs) es un ejemplo de un enfoque que prioriza la rapidez.

Preguntas frecuentes

¿Serán pronto una realidad los centros de datos en órbita?
No; Google afirma que se trata de un largo proceso de investigación y que pasar de «proyecto» a «producto» llevará años. Este primer satélite solo comprueba si el hardware sobrevive en el espacio.

Fuentes

  1. Ars Technica ·
  2. Google ·

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